viernes, 31 de mayo de 2013

Crema de espárragos

Hace tiempo que en casa no nos comemos una crema de verduras, con lo que nos gustan y ahora que está empezando la temporada de espárragos, nos hemos tomado esta crema, que está igual de rica caliente, templada o incluso fría.
Asparragus officinalis, es el nombre científico del espárrago, del que existen más de 200 especies, pero sólo se consumen dos tipos. El espárrago blanco que crece bajo tierra, al no estar expuesto al sol no produce clorofila y no tiene el color verde característico y el espárrago verde o triguero, que crece en la superficie por lo tanto tiene el pigmento verde de la clorofila.
Su alto contenido en agua y su bajo valor calórico lo hacen ser un vegetal ideal para mantener el peso y una buena hidratación. Además son muy bajos en carbohidratos y en grasa.
Son antioxidantes ya que tienen un aporte importante de vitamina C, provitamina A y glutatión. También son ricos en vitaminas del complejo B, principalmente folatos, que intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
En cuanto a los minerales, tienen gran cantidad de potasio, hierro, fósforo y yodo, además de calcio y magnesio.
Aportan una importante cantidad de fibra soluble.


Ingredientes para 4 personas

-         Un manojo de espárragos trigueros ( de 300 gr).
-         1 puerro.
-         1 cebolleta.
-         1 cucharada sopera bien colmada de harina.
-         Un cubito de caldo de verduras.
-         Aceite de oliva.
-         Sal.


En una cacerola ponemos un chorrito de aceite de oliva y  hacemos un sofrito con las verduras troceadas, reservando algunas puntas de los espárragos para el adorno final. Una vez sofritas, añadimos la cucharada de harina, removemos un poco y añadimos el cubito de caldo de verduras y 1 litro de agua. Dejamos cocer unos 30 o 40 minutos a fuego suave y cuando todo esté blando lo trituramos y rectificamos de sal.
   Cocemos las puntas de espárragos reservadas, durante varios minutos.
Servimos la crema con las puntas de los espárragos cocidas.



¡ Buen provecho !

lunes, 27 de mayo de 2013

Albóndigas con verduras



Las albóndigas son tan fáciles de hacer que no entiendo quien las compra hechas, porque, aunque sea en tu carnicería de confianza, no sabes que llevan ni la calidad de los ingredientes. Si no las has hecho nunca te animo para que pruebes, y ya verás, que fácil es y que ricas te salen.
Las puedes hacer con la carne que mas te guste y acompañarlas con un sin fin de salsas, unas mas ligeras, mas espesas, con tropezones, con verduras, con tomate, con bechamel, etc, etc…
Con respecto al tamaño, a mi me gusta hacerlas pequeñas, pero si voy justa de tiempo, en seguida se dan cuenta en casa, porque las hago de tamaño XL, aunque intento hacerlas pequeñas, poco a poco voy subiendo de tamaño y termino haciendo albondigones.
Aunque las albóndigas son un plato muy de diario, si las haces pequeñas y las presentas bien, quedarán estupendas como aperitivo en una comida o cena para invitados, basta con pincharlas en un palillo de brocheta pequeño y poner la salsa aparte o servir en cucharitas individuales.




Ingredientes para 4 personas


Para las albóndigas:
-         ½ k de carne picada de cerdo (puede ser ternera o mejor mezclar las dos, incluso pollo o pavo).
-         2 d de ajo.
-         Perejil picado.
-         1 huevo.
-         Un buen trozo de miga de pan mojada en leche.
-         Un poco de cebolla muy picadita (opcional).
-         Pimienta y nuez moscada (opcional).
-         Aceite de oliva.
-         Sal.

Para la salsa:
-         1 zanahoria.
-         1 cebolla pequeña.
-         1 ramita de apio.
-         1 puerro.
-         Tocino veteado salado(pero que no esté muy seco) o beicon.
-         Un cubito de caldo.

  Ponemos la carne en un bol y le añadimos sal, el ajo y el perejil muy picadito y  el huevo, mezclamos todo y añadimos la miga de pan mojada en leche, un poco escurrida, si la masa está mas bien seca, la escurrimos un poco menos. Mezclamos todo y hacemos las albóndigas. Las podemos hacer con las manos, cogiendo cucharitas de masa, las pasamos por harina y con la mano le damos forma redondeada o también podemos hacerlas con un vaso, para eso, ponemos en un vaso pequeño una cucharadita de harina, encima echamos una cucharadita de masa y le damos vueltas, la albóndiga se hará sola al girar el vaso.
Ponemos una sartén con bastante aceite de oliva, cuando esté caliente, las freímos y reservamos.
En otra sartén o en la misma (quitándole el aceite  y colándolo porque tendrá restos de harina) dejamos un poco de aceite y hacemos un sofrito con el tocino en trocitos pequeños, y la verdura muy picadita, la cebolla, puerro, apio y zanahoria, cuando todo esté sofrito añadimos las albóndigas, agua suficiente para cubrirlas y un cubito de caldo. Las dejamos cocer hasta que las albóndigas estén blanditas, si te gusta que tengan bastante salsa le puedes añadir mas agua (ten en cuenta que si no te las vas a comer en ese momento, las albóndigas son como esponjas, que absorben la salsa y cuando te las vayas a comer estarán secas).




 ¡ Buen provecho !

viernes, 24 de mayo de 2013

Platos del mundo cocinados desde un Centro Penitenciario: un ejemplo de colaboración


      Ilustración cubierta2

                                                                                                      
Este lunes no os he podido poner ninguna entrada, ya que mi salud está un poco tocada y además llevo toda la semana de revisiones médicas y no me ha sido posible, pero si os voy a enseñar algo que aunque no es una de mis recetas de cocina tiene mucha relación, ya que son recetas cocina de todo el mundo, os cuento:
Yo soy trabajadora social y trabajo en el ministerio del interior, mas concretamente en el centro penitenciario de Almería. En los centros penitenciarios se realizan diversos talleres y programas, como, violencia de género, inserción laboral, atención a enfermos mentales, etc, etc… y uno de ellos me ha parecido bastante interesante y quiero compartirlo con vosotros. El programa se ha desarrollado en el centro penitenciario de A Lama en Pontevedra y consistía en que cada uno de los internos o internas que han querido participar, aportara una receta de su país, además de una vivencia personal. El principal objetivo era conseguir el conocimiento de otras culturas y así poder comprender mejor la realidad de cada persona como medio para prevenir el racismo y la xenofobia, profundizando en la tolerancia y el respeto. En las prisiones hay internos de muchas nacionalidades por lo que el proyecto ha sido muy enriquecedor. Este proyecto no tiene precedente en el mundo penitenciario, a ver si se animan mis jefes y lo hacemos en Almería.
El libro está en un documento PDF, en el blog prisiónenPositivo+, os mando el enlace para que lo veáis si os interesa. 


viernes, 17 de mayo de 2013

Bizcocho esponjoso con capa crujiente de azúcar y canela


 
Ya sabéis lo pesada que me pongo con el tema de los bizcochos, son mi perdición, todos me gustan, lo mío no son los postre ni las tartas, pero si se trata de bizcochos o magdalenas, receta que veo, receta que pruebo, y esta  me gustó desde que la leí, porque lleva poco huevo y mi hijo puede tomar muy pocos. No puedo decir que es el mejor que he comido, pero si está en el top 3  de los bizcochos que he cocinado (aunque todos no están en el blog).
El resultado ha sido magnifico, a las dos horas de sacarlo del horno, ya nos habíamos comido mas de la mitad. Es un bizcocho muy, muy esponjoso, tiene un sabor muy suave y con la capa de azúcar y canela está de lujo.
Esta receta es de Esmeralda del blog Recelandia, merece la pena que lo visitéis, es un blog precioso, tiene recetas deliciosas y Esmeralda es una joya en todos los sentidos de la palabra. Aprovechando que en su blog ha abierto una sección sobre sus recetas en otros blog, os enseño este bizcocho que es una de las primeras recetas que hice de ella y así forme parte de esa sección.




Ingredientes

-         150 gr de harina.
-         150 gr de azúcar.
-         1 huevo grande o 2 si son pequeños.
-         80 ml de leche.
-         60 gr de mantequilla.
-         1 cucharada de levadura royal.
-         1 cucharada de azúcar avainillada o esencia de vainilla.

Para la capa de azúcar

-         10 gr de mantequilla.
-         1 ½ cucharadita (de las de café) de canela.
-         2 cucharadas de azúcar.

Precalentamos el horno a 170ºC.
Engrasamos un molde pequeño (unos 20cm) con mantequilla, espolvoreamos con harina y ponemos en la base papel sulfurizado o de horno.
En un bol mezclamos la mantequilla, que tiene que estar a punto de pomada, con el azúcar, la vainilla y el huevo y batimos hasta que la mezcla esté esponjosa, unos 5 minutos. Incorporamos poco a poco la harina y la levadura tamizadas, cuando esté todo bien integrado ponemos en el molde y horneamos unos 30 o 35 minutos o hasta que veamos que esté hecho, pinchando con un palillo y éste salga limpio.
Una vez que lo sacamos del horno esperamos 15 minutos, lo desmoldamos y pincelamos la superficie con la mantequilla fundida y sobre esta espolvoreamos el azúcar y la canela previamente mezclados. 
 


 ¡ Buen provecho !

lunes, 13 de mayo de 2013

Cerditos rellenos


 
La idea de esta receta la vi en el blog de Mª Jose de pasen y degusten pero la receta original es de Su del blog Webos fritos.
¿No me digáis que no están simpáticos y graciosos?
Creo que es importante que a los niños le guste y les atraiga la cocina y para ello tenemos que dejarlos que participen, pero con la prisas que llevamos hoy en día, ponerse a cocinar con ellos no es fácil, pero si dispones de un poco de tiempo, merece la pena cocinar con ellos y con una buena dosis de paciencia todos disfrutaremos y pasaremos un rato agradable y divertido.
Hacer que a los niños les guste la cocina no es fácil, pero de esta manera, se irá arraigando en ellos esa atracción por la cocina que además de ser gratificante es muy sana, pues la cocina rápida está invadiendo nuestras cocinas y aunque tiene sus ventajas, nunca será igual que cocinarlo nosotros mismos.
Estos cerditos los he rellenado de beicon y queso pero también le puedes poner jamón de york, salami, chorizo o incluso poner un relleno dulce como nutella, chocolate o mermelada.
Ojala disfrutes haciéndolos, como lo hemos hecho  nosotros.




Ingredientes

-         300 gr de harina de fuerza.
-         200 gr de harina normal.
-         25 gr de levadura fresca (prensada).
-         80 gr de azúcar (yo he puesto solo 25 gr).
-         250 ml de leche.
-         60 gr de mantequilla.
-         1 huevo.
-         Una pizca de sal.
-         Ralladura de ½ limón.
-         2 yemas de huevo (para pegar y pintar).

Para el relleno
-         beicon en lonchas.
-         Queso cheddar.

Tamizamos la harina y la ponemos en un bol. En el centro echamos la mitad del azúcar y la leche templada con la levadura disuelta en ella. Mezclamos y dejamos reposar 15 minutos, tapada con un paño.
Amasamos con el resto del azúcar, la mantequilla derretida, el huevo, la sal y la ralladura de limón. Cuando esté bien amasada la dejamos reposar otros 15 minutos. La masa tiene que quedar elástica y no se debe pegar en las manos, si se pega, añadiremos un poquito mas de harina.
Mientras reposa la masa preparamos el relleno y forramos la bandeja del horno con papel de hornear, así no tenemos que engrasarla.
Extendemos la masa con un rodillo y le damos un grosor de unos 4 milímetros. Con un corta pasta o simplemente con la boca de un vaso, cortamos 16 círculos de unos 10 cm de diámetro y colocamos la mitad sobre la bandeja del horno, separados, porque luego crecen. En el centro de cada círculo, ponemos un trocito de beicon y queso (yo he hecho un rollito con el beicon y dentro he puesto el queso) bien recogido, para que se nos queden los bordes libres.
Pincelamos los bordes con la yema de huevo batida y colocamos encima el resto de los círculos de masa, y con esto ya tenemos la cara de nuestros cerditos. Ahora tenemos que hacer el morrito y para ellos cortamos círculos mas pequeños (podemos usar el tapón de un bote de jarabe) y con un palillo de brocheta grueso ( yo lo he hecho con la tapa de un rotulador) le hacemos los agujeritos de la nariz. Pintamos con huevo y colocamos el morrito en la cara.
Para hacer las orejas (que para mi fue lo mas difícil), cortamos unos círculos mas pequeños, le damos forma alargada, lo pegamos con huevo a la cara y le damos la vuelta a la punta (y con suerte tiene forma de oreja), asegurarse que estén bien pegados porque al hornearse algunos se mueven y no quedan donde los habíamos colocado.
Pintamos toda la carita con huevo batido y dejamos reposar 10 minutos.
Precalentamos el horno a 200 ºC. Metemos los cerditos y a los 8 o 10 minutos bajamos la temperatura a 180ºC y los dejamos 15 minutos mas o hasta que estén dorados (si se pusieran muy tostados, se pueden tapar con papel de aluminio el resto del tiempo de horneado). Sacarlos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Otro asunto un tanto complicado, los ojos, yo intente poner un circulito de tranchete y sobre éste una pimienta negra o un trocito de aceituna negra, haciendo de pupila, pero me costó mucho que se quedara pegado. Un clavo de olor pinchado en la masa antes de hornearlo es otra opción y seguro que mas fácil. Si los hacemos con relleno dulce se los podemos hacer con una gotita de chocolate blanco y dentro un poco de chocolate negro. 



 ¡ Buen provecho !

viernes, 10 de mayo de 2013

Revueto de setas, berenjenas y gambas



Los que me conocen de cerca, saben que no tengo madre desde que tenía 12 años y aunque para mí y desde ese momento, mi madre ha sido y será siempre mi hermana, hay otra persona a la que encanta hacer el papel de madre con nosotras, Marina, nuestra querida amiga Marina. Si me pusiera a escribir sobre ella estaría días y días, pero la describiré en pocas palabras, Marina es amor y generosidad, sin mencionar como escribe, como cuenta cuentos y canta canciones los niños. Tengo guardado como oro en paño una pequeña libreta que me escribió cuando nació mi hijo, con canciones de cuna y nanas para que se las cantara y escenificara, una maravilla y por si eso fuera poco en las cualidades de Marina, además, cocina bien.
Empiezo el listado de sus recetas, con este rico revuelto de setas, que aunque no lleva huevo, al unirlo con la  berenjena lo hace muy jugoso y el ajo frito y machacado le da un toque muy sabroso y le va genial a las gambas. Mas adelante nos deleitaremos con su helado de melocotón y piña,  ensalada agridulce, fritada portuguesa y muchas mas. Espero que os guste.




Ingredientes para 4 personas

-         ½ k de setas.
-         2 berenjenas pequeñas.
-         ¼ de gambas peladas.
-         2 o 3 dientes de ajo.
-         Aceite de oliva.
-         Sal.


Freír los ajos troceados con un poco de aceite y  reservar.
Freír las berenjenas en cuadritos con un buen chorro de aceite de oliva y apartar, en ese aceite freír las setas troceadas y las gambas peladas, hasta cocer y consumir su propio jugo. Machacar el ajo y añadirlo junto con las berenjenas a las setas, poner un poco de sal y apartar.



 ¡ Buen provecho !

lunes, 6 de mayo de 2013

Tarta de Santiago


Esta tarta tradicional de la cocina gallega no debe faltar en tu recetario. Está echa a base de almendras, azúcar y huevos a partes iguales, la autentica tarta de Santiago nunca lleva harina, excepto si la haces con base.
Al parecer su origen se remonta a 1577 durante una visita de D. Juan de Portocarrero a la universidad de Santiago, por entonces de le denominaba “Torta real” aunque parece ser que no era exactamente igual. La primera receta fiable se remonta a 1838 en el libro “Cuaderno de confitería” de Luis Bartolomé de Leybar  con el nombre de “Tarta de almendra”. Curiosamente Galicia no es tierra donde abunden los almendros y su repostería es rica en postres con este fruto.
La receta que yo hago es la forma mas fácil de cocinar la tarta de santiago, porque esta tarta tiene 2 maneras de hacerse, como yo la he hecho, con la masa directamente en el molde y con una base o forro de pasta brisa o quebrada o también de hojaldre. No es una tarta precisamente barata, si no dispones de almendras, como es mi caso, pero te aseguro que esta tarta si la haces, la repites, es deliciosa, con un sabor marcado a almendras y huevo. Su textura es esponjosa y granulada, tal y como lo dice el B.O.E de 22 de marzo 2006, donde esta tarta entró en el registro de Indicación Geográfica Protegida, además aparece la receta original en sus dos versiones. Esta tarta se termina con azúcar glas sobre la silueta de La Cruz del Apóstol Santiago.
Aunque yo cuando la he hecho he batido los huevos con el azúcar y después he añadido la almendra, en la receta original no se hace así y la masa no debe quedar esponjosa, entonces se mezcla la almendra con el azúcar, y se le añaden los huevos.





Ingredientes

-         250 gr de almendras molidas.
-         250 gr de azúcar.
-         5 huevos.
-         Ralladura de limón.
-         ½ cucharadita de canela.
-         Azúcar glas para decorar.

Precalentar el horno a 180ºC.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen, añadimos con movimientos suaves la almendra triturada muy fina, la ralladura de limón y la canela, aunque como indico en el comentario este paso es opcional y podemos mezclar la almendra con el azúcar, añadir los huevos y mezclar todo. Ponemos la mezcla en un molde engrasado (a ser posible redondo y desmoldable de unos 22 cm, pues no debe quedar muy alta) y horneamos 20 o 30 minutos a 180º C. Desmoldamos cuando esté fría y espolvoreamos con azúcar glas sobre la platilla de la Cruz de Santiago.


 ¡ Buen provecho !

viernes, 3 de mayo de 2013

Arroz con pulpo



Hoy una receta muy típica de Almería, aunque desconozco si se hace igual en otros lugares.
Aunque mi madre no vivía en la costa, siempre que tenía ocasión de comprar pulpo, solía cocinarlo con arroz.
Es un plato rápido,  sencillo, sano y económico, pues el pulpo no suele ser muy caro y en estos tiempos hay que mirarlo todo.
Aunque la receta es con pulpo crudo, también lo podéis hacer con el pulpo cocido, siempre que tengáis el agua de cocerlo, de lo contrario no tendrá apenas sabor.



Ingredientes para 4 personas

-         1 pulpo mediano, unos 800 gr.
-         1 cabeza de ajos pequeña.
-         1 pimiento verde.
-         1 tomate hermoso y maduro.
-         300 gr de arroz.
-         Aceite de oliva.
-         Sal.


En una sartén o cacerola, ponemos un chorrito de aceite de oliva, añadimos el pimiento en trocitos pequeños y sofreímos un poco, después añadimos el tomate troceado, sin piel ni semillas y continuamos con el sofrito. Pelamos los ajos y los machacamos en el mortero, los añadimos al sofrito con el pulpo (crudo) en trocitos pequeños. Dejamos sofreír todo varios minutos y añadimos agua (aprox 1 litro), dejamos cocer 15 o 20 minutos. Pasado este tiempo añadimos el arroz y cocemos unos 15 minutos a fuego medio, lo apartamos y dejamos reposar 5 minutos más.
Se sirve caldoso.



 ¡ Buen provecho !