jueves, 27 de octubre de 2016

Cheesecake de membrillo

El final del verano, llegó y tu  partirás… esta canción del duo dinámico delata que ya tengo algunos años, ja,ja,ja. Nada mas y nada menos que 53 años que cumplo hoy, si,si, hoy es mi cumpleaños. 
Pero la realidad es que el verano cronológico ha llegado a su fin y aunque empieza a notarse el cambio de temperatura a primeras horas de la mañana, en Almería todavía podemos disfrutar de algunos días de playa.
Hace unos días pude disfrutar de un buen fin de semana en San Jose, en casa de mi compañera Adela y en compañía de buenos amigos.
Como es natural llevé algo de comer, una empanada de berenjenas y esta riquísima tarta mousse de queso y membrillo, que había hecho en varias ocasiones pero nunca fue fotografiada.
Ha sido una buena despedida de la temporada de playa, en compañía de buenos amigos y buena comida.


Esta tarta, que me gusta mas llamarla mousse de membrillo que cheesecake, me la enseñaron en una demostración de cocina de la marca Lekúe, que nos hizo el cocinero granadino Javier Vilchez, me gustó tanto que nada más terminar el curso la hice en casa y ya la he hecho en varias ocasiones. Es del mismo tipo de tarta de la de leche merengada y de la de limón, una mousse ligera y esponjosa, el tipo de tartas que a mí me gusta ni muy dulce ni muy densa. Un bocado divino.



Ingredientes para una tarta de 18 cm ( para 6 u 8 porciones)

- 100 gr de galletas digestive o maría.
- 50 gr de mantequilla.
- 250 ml de nata para montar (35%MG).
- 125 gr de queso mascarpone o philadelphia.
- 2 hojas de gelatina.
- 100 gr de membrillo del mio.

Para la cobertura

-200 gr de membrillo.
- 1 hoja de gelatina.


Comenzamos triturando las galletas en un robot de cocina o poniéndolas en una bolsa y aplastándolas con el rodillo.
Derretimos la mantequilla en el microondas y la añadimos a las galletas trituradas, mezclamos bien y con esta mezcla forramos el fondo de nuestro molde, con la ayuda de una cuchara la aplastamos bien, nivelando la superficie y sellando bien los bordes.
Montamos la nata con varillas eléctricas, con la nata bien fría y con cuidado de no pasarte de tiempo, porque la harás mantequilla, preferible que la dejes semimontada.
Batimos un poco el queso, que habremos sacado del frigo un rato antes, para que no esté tan duro y lo mezclamos con la nata montada, con movimientos suaves.
Hidratamos la gelatina en agua fría. Calentamos dos cucharadas de leche, en un vaso y añadimos la gelatina bien hidratada y escurrida, disolvemos bien todo y añadimos a la nata y el queso, junto con el membrillo hecho trocitos pequeños. Mezclamos todo suavemente.


Vertemos la crema sobre la base de galletas y dejamos en el frigo como mínimo 4 o 5 horas o mejor toda la noche.
Para la cobertura, calentamos el membrillo hasta que tenga una consistencia cremosa, si es necesario le añadimos un pelin de agua. Hidratamos la gelatina y la añadimos al membrillo caliente para que se disuelva bien y cubrimos la crema de queso que debe estar fría. Dejamos en el frigo hasta que cuaje la cobertura.



¡ Buen provecho !


miércoles, 19 de octubre de 2016

Ensalada de escarola y granada y mi lucha contra el cancer

Hoy es el día mundial de la lucha contra el cáncer de mama, algo que vengo recordando en este blog desde el año 2012, cuando fui operada. Hasta entonces, estaba ajena a este problema, te crees que a ti no te va a tocar nunca, hasta que te llega y  como dice el lema de este año de la AECC “el cáncer de mama no avisa, pero podemos adelantarnos” y este es mi consejo: cuídate, revísate, adelántate y prevé, pues en la prevención está la vida.
Y no me canso de decir lo beneficiosa que es la alimentación en esta enfermedad, así que hoy traigo una ensalada muy saludable. Desde luego que la podemos hacer un poco más atractiva añadiéndole más ingredientes, pero así, es como a mi me gusta y como yo me la como. Lo demás lo dejo a vuestro gusto.




La escarola es un vegetal con múltiples propiedades medicinales, los griegos, egipcios y romanos ya las conocían. Su alto contenido en agua hacen que sea muy saciante y tenga pocas calorías. Diurética, depurativa y muy digestiva por su contenido en intibina ( lo que le da ese sabor amargo). Entre sus multiples propiedades destacamos que es antioxidante, por su contenido en vitamina C, contiene potasio y magnesio, es la verdura junto con las espinacas que mas ácido fólico contiene y muy rica en Betacarotenos, importante para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Y de la granada que os voy a contar, que es una de  las frutas más rica en antioxidantes, gracias a su contenido en antocianinas,  polifenoles, taninos y ácidos como el cítrico o el elegiaco. No dejes este otoño de consumirlas, son muy beneficiosas para nuestra salud.




Ingredientes para 4 personas

- 1 escarola de hoja rizada o lisa.
- 1 granada.
- Sal, aceite de oliva y vinagre.




Troceamos la escarola, la lavamos y dejamos escurrir.
Sacamos los granos a la granada como tengamos costumbre, a mano uno a uno (como yo lo hago) o dando golpecitos a la piel de la fruta, con una cuchara para que los granos de suelten.
Ponemos la escarola escurrida en una ensaladera, aliñamos en un poco de sal, un chorrito de aceite de oliva y unas gotas de  vinagre, movemos bien y ponemos encima los granos de la granada. 
Lista para comer. Sana y muy saludable.



¡ Buen provecho !

jueves, 13 de octubre de 2016

Caramelo líquido casero

Hoy una receta básica, de esas que no deben faltar en tu libro de cocina.
Hacer caramelo líquido es muy, muy sencillo y hacer más cantidad y tenerlo siempre hecho, es muy práctico. Además está mucho más rico que el industrial y también es más económico.
Anímate a hacer este caramelo líquido casero, lo puedes usar para endulzar bebidas, para helados, crepes, flanes, tartas…imprescindible en tu nevera.


Ingredientes

-      200 gr de azúcar.
-      250 ml de agua hirviendo.
-      Unas gotas de zumo de limón.




Ponemos en un cazo el azúcar y las gotas de limón.
Cuando el azúcar se haya derretido y tenga el color que más nos guste, sin dejarlo demasiado oscuro porque amargará, añadimos el agua hirviendo, con mucho cuidado, poco a poco y sin parar de mover, porque sale mucho vapor y nos podemos quemar.
Dejamos hervir hasta que tenga la consistencia deseada, más bien líquido, porque cuando enfríe espesa bastante. Si al enfriar quedara demasiado espeso, le podemos añadir mas agua.
Lo guardamos en una botella en el frigo, dura muchísimo tiempo.



¡ Buen provecho !

jueves, 6 de octubre de 2016

Ensalada de pollo y lechuga

No sé en el resto de España, pero en Almería no hay forma de que se vaya este calor, pero no sé porque me quejo, si esto no es nada nuevo, todos los años igual, pasamos del calor extremo, al frio, no al frio extremo, que ese por aquí no lo conocemos, pero si a tener que pasar de la ropa de verano a la de invierno.
Esta ensalada  ha formado parte de las comidas de este verano y todavía sigue estando en mi mesa, porque bien fresquita esta deliciosa. Un contraste de texturas y sabores, muy, muy rica. Una receta que lleva en mi recetario…ni lo recuerdo y que en su momento la comimos mucho en casa, pero que ha estado unos años olvidada, hasta que la comí en casa de mi hermana y la rescaté del olvido.                    




Ingredientes para 4 personas
- 1 lechuga romana.
- 2 pechugas de pollo (unos 400gr). Puede ser pollo de cocido.
- Un bote pequeño de mahonesa (225gr) o la misma cantidad de mahonesa casera.




Picamos en juliana fina la lechuga.
Si el pollo no es de cocido, lo cocemos hasta que esté blando, unos 20 minutos. Lo sacamos del caldo y lo dejamos enfriar.
Una vez el pollo esté frio lo hacemos tiras finas con la mano, aprovechando mismo sentido de la carne.
Mezclamos el pollo con la lechuga, añadimos la mahonesa, movemos y servimos.




¡ Buen provecho !