jueves, 18 de mayo de 2017

Alcachofas rellenas de la tia Mercedes

En mi blog tengo algunas recetas homenaje a personas especiales para mí y que ya no están con nosotros, sin duda las más importantes, las recetas de mi madre, que tienen un apartado especial, y ésta que os traigo hoy, las alcachofas rellenas de la tía Mercedes.

La tía Mercedes era una mujer cariñosa, generosa, entrañable y con unas manos para la cocina que ya quisiera yo para mí.

En otoño no faltaban sus gurullos con conejo, en Semana Santa potaje y en primavera una olla de trigo con hinojos y sus alcachofas rellenas. Las mías están muy ricas, pero las de la tía Mercedes…  eran especiales.


Ingredientes para 4 personas

·        1 Kg de alcachofas o dos por persona (si sois de comer, mejor 3 o 4 por persona)
·        100 gr de carne de cerdo picada (para 1 Kg de alcachofas).
·        100 gr de jamón serrano picado (que tenga bastante tocino).
·        1 huevo hermoso.
·        Varios dientes de ajo.
·        1 cebolla.
·        1 tomate.
·        Perejil.
·        1 cucharada de brandy (optativo).


Limpiamos las alcachofas, quitándoles las hojas duras y los troncos, les hacemos un hueco en el centro y les quitamos los pelillos que puedan tener, con un ahuecador se hace muy bien. Las vamos poniendo en un bol con agua y un poco de zumo de limón.

Hacemos una farsa con la carne, el jamón, los ajos y el perejil muy picaditos, añadimos los huevos batidos y con la ayuda de una cucharita, rellenamos las alcachofas.

Ponemos al fuego una sartén con un poco de aceite y cuando esté caliente, enharinamos la parte de la carne y las ponemos en la sartén boca abajo, friéndolas a fuego lento.


En otra sartén, con un poco de aceite de oliva, freímos unos ajos y la cebolla muy picaditos, después añadimos el tomate y una vez frito, añadimos una cucharadita de harina, y lo echamos todo sobre las alcachofas, le ponemos el vino, el agua y dejamos cocer hasta que estén blandas.





¡Buen provecho!

jueves, 11 de mayo de 2017

Ensalada de capuchinas, rúcula y salmón

Eso de comer flores suena un poco raro…  hasta que las pruebas y te das cuenta que son un bocado delicado y exquisito, además de bonito. Como se suele decir, comemos con la vista y es cierto, cuando nos presentan algo bonito, parece más rico, pero en este caso, es que están muy ricas.
Entre las miles de recetas que tengo desordenadas, tengo unas fotocopias de la escuela de cocina de Córdoba, del año 2006, de cocina con flores. De vez en cuando las leia y las volvía guardar, no daba el paso de hacer ninguna y no será por falta de flores, que tengo el jardín lleno de ellas. Este año estoy un poco más atrevida y me he decidido a hacerla  y me alegro, porque esta ensalada me ha enamorado.




Las capuchinas son de esas plantas invasoras que no tengo ni que plantarlas, todos los años en invierno empiezan a salir a cientos y en primavera el jardín está precioso.
Entiendo que si tienes que comprar las flores, no es demasiado fácil y además son caras, pero en el caso de estas capuchinas, son facilísimas de cultivar en casa, en una maceta en cualquier ventana. Si os habéis fijado en las recetas que subo en primavera, en el fondo de casi todas se ven capuchinas y es que tengo el jardín invadido.
Si tienes invitados y le pones una ensalada con flores, quedaras como una autentica chef.



Ingredientes para 4 personas

- 2 huevos.
- 12 hojas de capuchina.
- 24 flores de capuchina.
- 100 gr de berros. Yo he puesto rúcula.
- 12 lonchas de salmón ahumado.
- 1 cucharada de hinojo picado.
- 1 cucharadita de perejil picado.
- Un poco de caviar.
- Aceite de oliva.
- Vinagre.
- Sal.




En una sartén a fuego lento, hacemos un revuelto con los huevos ligeramente batidos con el hinojo y el perejil picados y una pizca de sal. Procurando no hacerlo mucho para que quede jugoso. Dejamos templar.
Hacemos unos rollitos con las lonchas de salmón y el revuelto de huevo, que habrá enfriado un poco.
Ponemos los rollitos sobre las hojas de capuchina, lavadas y secas. Ponemos encima de cada rollito un poco de caviar. Acompañamos con una ensalada de berros o rúcula y flores de capuchina.


¡Buen provecho!

jueves, 4 de mayo de 2017

Trenza de hojaldre con york y queso

Esta receta no entraba en el orden de recetas que tenía pensado. Pero en una merendola que le preparé mi hijo y sus amigos en Semana Santa, hice esta trenza y les gustó mucho. Algunos de ellos empiezan a adentrarse en el mundo de los fogones y me la han pedido, pues no la encontraban, pensando que la tenía en blog.
 María de Mar aquí tienes la receta, seguro que te sale mejor que a mi.
Si no quieres complicarte mucho o no te atreves con la trenza, dobla el hojaldre por la mitad y haz una empanada normal, el relleno está igual de rico con una forma o con otra.
La puedes terminar con sésamo o con un poco de azúcar moreno. Yo la prefiero salada.
No he hecho fotos al paso a paso, mira aquí para ver como se hace la trenza.



Ingredientes
- 1 lámina de hojaldre rectangular.
- 4 lonchas de jamón de york si son grandes o 8 si son pequeñas.
- 4 lonchas de queso.
- 4 0 5 cucharadas de bechamel.
- 1 huevo.
- 1 cucharada de semillas de sésamo o azúcar moreno.


Sacamos el hojaldre del frigo siguiendo las instrucciones del fabricante, con la temperatura de Almería con 10 o 15 minutos se suficiente, para trabajarlo sin que se rompa.
Dividimos la lámina,  imaginariamente o haciendo una pequeña marca,  en 3 partes. En el centro irá el relleno y en los laterales cortamos líneas paralelas, con un cuchillo bien afilado.
En el centro ponemos una capa de jamón de york, sin llegar a los bordes, encima las laminas de queso y sobre este la bechamel, cuidando que no este demasiado caliente, mas bien tibia y sobre la bechamel otra vez jamón de york.


Ahora toca formar la trenza, cogemos una tira de cada lado y la superponemos a la anterior. Presionamos la parte de arriba y la de abajo para que no se salga el relleno.
Dejamos la trenza en el frigo una media hora, así sube mas el hojaldre. Mientras calentamos el horno a 200ºC.
Pincelamos con huevo abatido y espolvoreamos con sésamo o azúcar moreno y horneamos unos 25 o 30 minutos, hasta que lo veas dorado.





¡Buen provecho!