jueves, 19 de julio de 2018

Borazo con tallos de calabaza


El borazo, besugo de la pinta o voraz, es un pescado salvaje, muy preciado por su carne exquisita.

Existen otras variedades de besugos pero distinguimos el autentico voraz por la  mancha de color negro que tiene encima de las aletas pectorales.

Me han regalado este pescado tan exquisito en varias ocasiones y aunque culinariamente permite muchas formas de preparación, yo me he cansado de comerlo a la espalda o al horno y de estar quitando espinas, porque eso si, es un pescado con muchas espinas. Asi que lo que hago ahora es echar un buen rato antes de congelarlos y sacar los filetes limpios de espinas y dejarlos listos para comer.




De una calabaza de come prácticamente todo, el fruto, las hojas y las flores pero los tallos… se comen los tallos?

Pues mi madre se los echaba al cocido, como cualquier otra verdura, cardos, judías verdes….y recuerdo que me gustaban.

Por mas que he buscado en libros y en la web, no he encontrado nada sobre los tallos de calabaza.
Asi que pensé que si mi madre los usaba en el cocido como cualquier verdura, pues yo le iba a dar el mismo uso.

Este año planté unas semillas y sinceramente pensaba que apenas iban a salir, pero que sorpresa… ha invadido todo el jardín y está llena de flores y pequeñas calabazas.

Si alguien de los que leen esta receta ha comido tallos de calabaza, le agradecería que me lo comentara, y saber   como se comen en otros lugares.

Esta receta es mi versión de la que hace Sergio Fernandez  con lubina, almejas y borrajas.





Ingredientes para 4 personas

- 4 filetes o lomos de pescado ( yo 1 besugo por persona).
- 8 tallos de calabaza ( o borrajas).
-  2 dientes de ajo.
- 1 cebolla.
- Harina.
- 100 ml de vino blanco.
- Aceite de oliva.
- Unas ramitas de perejil.
- Sal.




Limpiamos los tallos de calabaza, quitando las hebras espinosas que las cubren.
Las troceamos y ponemos a cocer en agua hirviendo con un poco de sal y unas gotas de aceite, cuando estén tiernas las sacamos y reservamos el agua de cocción.
Enharinamos los lomos del pescado y reservamos.
Picamos la cebolla y la pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva, añadimos el pescado y lo sofreímos sobre la cebolla por ambos lados. Incorporamos el vino blanco y lo dejamos reducir.
Añadimos los tallos de calabaza y agua de su cocción, hasta cubrir el pescado. Dejamos cocer  a fuego medio hasta que la salsa espese un poco.
Espolvorear con perejil  picado y servir caliente.






¡Buen provecho!

jueves, 12 de julio de 2018

Tarta mousse de arroz con leche


A estas alturas ya sabéis, por lo repetida que me pongo, de mi debilidad por las mousses. No soy demasiado golosa y este tipo de tartas y postres, son más ligeros y me da la impresión de ser menos empachosos.

En el blog encontrareis, mousse de yogourt, de leche merengada, de fresa, de limón, de membrillo y de naranja.

La receta de hoy es un clásico de la cocina española, arroz con leche.  En que casa no se hace este postre? Creo que en pocas, en una época u otra siempre lo hacemos, está delicioso, frio  y  caliente.
Pues hoy lo he transformado en una deliciosa mousse, con una capa de leche condensada y canela, que le va realmente bien, ya que la mousse no es demasiado dulce.

Esta receta es de Esmeralda del blog Recelandia,  la he seguido al pie de la letra, porque todas sus recetas me han salido siempre perfectas.

Normalmente hago las tartas pequeñas, de 16 o 18 cm, pero esta vez, como era para una reunión de amigos la hice grande, así que tuve que duplicar los ingredientes.




Ingredientes para un molde de 23 cm ( 10 o 12 raciones)

Para la base

- 230 gr de galletas tipo digestive.
- 80 gr de mantequilla fundida.

Para el relleno

- 375 ml de nata para montar.
- 3 claras de huevo.
- 300 gr de arroz con leche ( yo lo hice casero, pero puedes ponerlo envasado).
- 75 gr de azúcar.
- 1 cucharadita de canela.
- ½ cucharadita de esencia de vainilla.
- 100 ml de leche.
- 6  láminas de gelatina.

Para la cobertura

- 120 gr de leche condensada.
- 45 ml de nata para montar.
- 1 cucharadita de canela molida.
- 1  lámina de gelatina.





Triturar las galletas, añadir la mantequilla fundida y mezclar bien. Forrar el fondo del molde, mejor si es desmoldable, y apretar bien con una cuchara por todos lados, en especial por los bordes. Reservar.

Montar la nata que tiene que estar bien fría, cuidado no te pases y se haga mantequilla. Reservar.

Montar las claras, con una pizca de sal y reservar.

Poner las 6 láminas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría, unos 5 minutos.

Calentar la leche en el microondas, añadir las hojas de gelatina escurridas y mover hasta que se hayan disuelto.



En el vaso de la batidora ponemos el arroz con leche, el azúcar, la canela,  la vainilla y la leche con la gelatina. Triturar todo hasta que tengamos una crema fina y suave.

Poner la mezcla en un bol y poco a poco y con movimientos envolventes integramos las nata montada y después las claras a punto de nieve.

Ponemos la mousse sobre la base de galletas y ponemos en el congelador unas dos horas o en el frigorífico de un día para otro.




Una vez bien fría y cuajada, hacemos la cobertura.

Hidratamos la hoja de gelatina en agua fría.

Poner en un bol la leche condensada y la nata y calentamos en el microondas, sin que llegue a hervir, añadimos la canela molida y la hoja de gelatina escurrida, mezclamos todo muy bien con unas varillas manuales. Si la canela se hubiera hecho grumos, colamos la crema.

Dejamos templar un poco.

Sobre la tarta, hacemos unas rayas con un tenedor, para que la cobertura se adhiera mejor y cubrimos con la leche condensada.

 La dejamos reposar en el frigo, cuanto mas tiempo mejor, porque se acentúan los sabores.



¡Buen provecho!

jueves, 5 de julio de 2018

Vino de nueces o de San Juan


Empezamos con las recetas de Navidad, si,si, he dicho bien de Navidad.

Para tener esta deliciosa bebida lista en Navidad hay que hacerla ahora por dos motivos: el primero porque uno de sus ingredientes solo lo encontramos ahora, las nueces verdes y el segundo por el tiempo de maceración que cuanto mas largo mas enriquece este a este vino dulce.

Me lo dio a probar Rosario, una compañera de mi hermana y me dijo que era como el Pedro Ximenez pero casero. Que se hacía con nueces verdes.




Lo probé con algo  de desconfianza que desapareció nada mas tocar mis labios…me encantó.
Rosario tan atenta como siempre no solo me trajo una botella de vino para probarlo, me trajo también un buen puñado de nueces verdes, para que lo hiciera yo en casa.

Me contó que esta receta no es típica de su pueblo, Alcontar, sino de un pueblo de Murcia donde unas amigas de su madre lo hacían y en una de sus visitas lo probaron y trajeron la receta. Allí le dicen vino de nueces o vino de San Juan.




Una curiosidad de esta receta es que el numero de nueces tiene que ser impar, el motivo no lo sé, al igual que otras muchas creencias que hay en los pueblos y que poco a poco se va perdiendo la tradición y la historia, por ejemplo en mi pueblo se dice que las aceitunas para comerlas hay que cogerlas en menguante, tampoco se porque.

Las cantidades que pongo son las que me ha dado Rosario, aunque pueda parecer mucho, os aseguro que después de la Navidad, habrá desaparecido. Pero si sobrara, cuanto mas tiempo pase sobre él, mas rico está.



Con respecto a la calidad del vino, Rosario me dijo que ella lo hace con vino corriente. Teniendo en cuenta que este vino se hacia en los pueblos, seguramente le vino que utilizarían seria el que hacían para su consumo. Así que no creo que sea necesario hacerlo con un vino de alta gama.

Las nueces verdes no es algo que se encuentre en un supermercado, pero en una salida a la sierra un fin de semana, es muy fácil encontrar algún nogal.




Ingredientes

- 5 litros de vino tinto.
- 2’5 kg de azúcar ( Rosario pone 2Kg).
- 9 nueces verdes.
- Una garrafa vacía de 8 litros.





En la garrafa vacía ponemos el azúcar y el vino y movemos hasta que se disuelva el azúcar.

Para picar las nueces es necesario ponernos unos guantes, pues si no lo hacemos se nos quedaran los dedos manchados.

Las picamos en daditos pequeños y con ayuda de una cuchara las echamos en la garrafa, mezclamos y dejamos reposar en un lugar oscuro hasta la Navidad. De vez en cuando la movemos.

Cuando llegue la hora de consumirlo, sacamos poco a poco y lo colamos, dejando el resto en la garrafa sin quitar las nueces.



¡Buen provecho!

jueves, 28 de junio de 2018

Filetes rusos y puré con queso y cebolleta


Ya tengo en casa a mi cachorro y ahora me toca mimarlo, después del curso tan duro. Y no podía  hacerlo de otra forma que con uno de sus platos favoritos, los filetes rusos.

Si por él fuera, el  acompañamiento de este plato, serian patatas fritas, pero hay que cuidarse y poco a poco empieza a darse cuenta.

En esta entrada volvemos a ver dos recetas: los filetes rusos y un delicioso y original puré.

El puré de patatas, tal cual, no es uno de sus platos favoritos, pero este, con cebolleta, pepinillos o aceitunas  y queso, le encanta y a estos mini filetes le van de maravilla.





Ingredientes para 4 personas

-  750 gr de carne picada de cerdo o mezcla.
- 1 huevo  o  2 si son pequeños.
- 3  dientes de ajo.
- Unas ramitas de perejil.
-  sal y pimienta.
- Una pizca de curry (opcional) yo siempre lo pongo.
- Pan rallado.
- Aceite de oliva para freir.




Ingredientes para el puré

- 750 gr de patatas.
- 150 gr de pepinillos. También puedes poner aceitunas.
- 3 o 4 cebolletas, si son finas.
- 150 gr de queso rallado, el que más te guste, pero que funda bien.
- Sal.
- Aceite de oliva.




Ponemos en un bol la carne, con sal, pimienta, los ajos y el perejil, picados muy finos, el huevo y el curry. Mezclamos todo muy bien hasta que se integren todos los ingredientes. Reservamos un poco en el frigo, para que se mezclen los sabores.

En una olla ponemos a cocer las patatas, como tengas costumbre, con piel o sin ella.

Cuando estén  blandas, las escurrimos y ponemos en una ensaladera, las chafamos toscamente y añadimos un poco de sal, la cebolleta picada, los pepinillos troceados, el queso rallado y un chorrito de aceite de oliva, mezclamos bien y reservamos.




Ponemos una sartén con un buen fondo de aceite de oliva a calentar.

Con la carne hacemos bolas, del tamaño de albóndigas, las  pasamos por el pan rallado y las aplastamos un poco con las manos.

Cuando el aceite esté caliente vamos echando los pequeños filetes y bajamos un poco el fuego para que se hagan por dentro y retiramos cuando estén dorados. Los dejamos escurrir sobre papel de cocina antes de servirlos.





¡Buen provecho!

jueves, 21 de junio de 2018

Galletas rellenas de lemon curd


En esta entrada vamos a ver dos recetas: la de galletas y la de su relleno, una crema de limón.
El lemon curd, es una crema de limón muy versátil en la repostería. Es parecida a la crema pastelera o natillas, pero de limón, que se puede hacer de manera tradicional o en el microondas. Te aguanta en el frigo bastantes días y con ella podemos hacer cualquier postre relleno, bizcochos, tartaletas, galletas, o tomar tal cual a cucharadas.

Tanto las galletas como la crema de limón, están deliciosas.

Le puedes poner el relleno antes de hornearlas, como yo lo he hecho o una vez hayas horneado las galletas, poner un poco de relleno entre ellas.

Si las rellenas antes de hornearlas, tienes que tener cuidado que el relleno no salga por los bordes, pues se puede quemar.

Receta de Maria Jose del blog Pasen y Degusten.




Ingredientes

-      200 gr de harina.
-      100 gr de almendras molidas.
-      150 gr de mantequilla.
-      70 gr de azúcar.
-      1 yema de huevo.
-      Ralladura de limón.
-      Lemon curd.
-      Almendras fileteadas, leche y azúcar, para decorarlas.




Hacemos un volcán con la harina, almendra, azúcar, ralladura de limón, mantequilla y la yema, amasamos todo.

Dividimos en 2 partes y envolvemos en film de cocina, dejamos reposar en el frigorífico una ½ hora o más. 

Sacamos una de las  bolas, la estiramos muy fina con un rodillo, mejor sobre una lamina de silicona o entre dos papeles film, cortamos de la forma elegida.


Pintamos con leche, ponemos encina una bolita de lemon curd del tamaño de una avellana y ponemos encima otra galleta, juntamos con las manos con cuidado que no salga nada de crema fuera de la galleta, si saliera parte del relleno lo retiramos con una servilleta.

Las vamos colocando en la bandeja del horno, y las pintamos con leche, espolvoreamos de azúcar y ponemos encima unas almendras fileteadas. 

Horneamos 20’ a 180 º C.




LEMON CURD

Ingredientes
Con estas cantidades te sobrará de rellenar las galletas.

-      125 gr de azúcar.
-      Ralladura de ½ limón.
-      Zumo de 2 limones.
-      60 gr de mantequilla.
-      2 huevos.





Ponemos al baño de maría el azúcar con la ralladura, el zumo y la mantequilla, hasta que se funda todo pero sin que hierva, cuando todo esté derretido añadimos los huevos batidos  sin parar de mover para que no se pegue, y seguimos moviendo hasta que espese un poco, entonces apartamos  y la guardamos en un frasco de cristal limpio en el frigorífico, dura bastante tiempo.
Haciéndola la baño de maría, te aseguras que no se pegue y no se corte.




¡Buen provecho!

jueves, 14 de junio de 2018

Ensalada de algas wakame


Algunos no habréis visto ni comido estas algas, lo mismo que yo hasta hace unos meses que fue la primera vez, cuando  empezó nuestra nueva relación, ja,ja,ja

En mi afán por comer alimentos sanos y con grandes beneficios para la salud, mi sobrina Berta me compro una bolsa de estas algas, entre otros productos más.
Me puse manos a  los libros para ver cómo me las podía comer, porque sobre ellas había leído bastante, pero no como cocinarlas o comerlas. Sabía que  las algas poseen múltiples propiedades anticáncer: 
- Antioxidantes. Están expuestas a una combinación de luz y altas concentraciones de oxigeno que permiten la formación de radicales libres y otros agentes oxidantes fuertes, por eso desarrollan para defenderse potentes mecanismos antioxidantes.
- Antiproliferativas, antiinflamatorias, antiangiogénicas y antiagregantes, todo un coctel anti cáncer.
- Inducen al suicidio de las células tumorales.
- Ayudan a controlar la glucemia, evitando que la células tumorales se alimenten de su mejor alimento, el azúcar.
- Son reguladoras hormonales, ayudan a regular el sistema hormonal de estrógenos y fitoestrógenos, ayudando a la disminución de tumores hormonodependientes.
      - Ayudan a eliminar metales pesados acumulados en nuestro cuerpo.
- Contienen fucoidanos y fucoxantina, dos sustancias letales para el cáncer.
- Además estimulan el sistema inmune de manera intensa. Son ricas en betaglucanos.




Las encontramos en los supermercados  generalmente deshidratadas.

Tipos de algas:

- Algas pardas : Nori, Kombu, Wakame, Hiziki, Arame, Kelp, Cochayuyo, Espagueti de mar.
- Algas rojas: Dulse, Agar-agar, Garragaheen o musgo de Irlanda.
- Algas azúles: Espirulina.


El alga Wakame, limpia y fortalece la sangre, rica en calcio, magnesio, fosforo y yodo, además de mucha fibra. Es la mas rica en vitaminas de tipo B.

El alga Wakame inhibe la proliferación de las células de cáncer de mama.

Después de toda esta clase de nutri-medicina  vamos a la receta, que es muy sencilla.

Esta es la primera receta que hice con ellas, pero he hecho otros platos calientes, como sopas o arroces y está deliciosa.

Según la Doctora Odile Fernandez,( información de su libro” Mis Recetas Anticancer”) las algas son la quimioterapia del mar.



Ingredientes para 4 personas


- 20 gr de alga deshidratada.
- 1 cucharada sopera de sésamo tostado.
- 3 cucharadas de vinagre de arroz.
- 1 cucharadas de salsa de soja.
- 1 cucharada de aceite de sésamo o de oliva.



Hidratamos las algas en agua fría unos 15 o 20 minutos, si el agua está caliente o templada, se reduce el tiempo.
Hacemos la salsa con el vinagre, la salsa de soja y el aceite.
Escurrimos las algas, las ponemos en una ensaladera y regamos en la salsa, espolvoreamos con el sésamo y listo.



¡Buen provecho!

jueves, 7 de junio de 2018

Albóndigas de berenjena y queso


Si tengo que elegir una verdura para cocinar o para comer, sin dudarlo que escojo  las acelgas, pero si tengo que elegir dos, las berenjenas son las segundas en el ranquin, de hecho, en el blog son las  verduras de las que más recetas encontráis.

Es una  verdura todoterreno, con ellas podemos hacer infinidad de recetas, rellenas de mil y un sabor, pasteles salados variados, pistos y fritadas, asadas para ensaladas, pudins, etc… y como toca hoy, albóndigas, pero con la ventaja de ir al horno, en lugar de fritas.

La receta es una revista de Cocina Fácil y nada mas leerla, sabía que estarían buenísimas, como así  ha sido.

Fáciles de hacer, con poca grasa y ricas, tanto frías como calientes.







Ingredientes para 4 personas

·         1 berenjena.
·         1 cebolla.
·         4 o 5 tomates.
·         100 gr de mozarella rallada.
·         50 gr de parmesano rallado.
·         2 cucharadas de almendras  picadas.
·         1 huevo.
·         Pan rallado (algo menos de 100 gr).
·         1 diente de ajo.
·         1 cucharada de azúcar.
·         Un puñado de hojas de albahaca.
·         Aceite de oliva.
·         Sal.
·         Pimienta.





Cortamos la berenjena en dados (la pelamos o no, eso va en gustos, yo puse dos  berenjenas pequeñas y una la dejé con piel y la otra la pelé) la espolvoreamos con sal y dejamos reposar para que sude y no esté amarga.

Mientras hacemos el sofrito. Picamos la cebolla en trozos pequeños y la pochamos en una sartén con un fondo de aceite, una vez pochada, añadimos los tomates, pelados y cortados en dados, salpimentamos, añadimos el azúcar y dejamos que se haga el sofrito unos 12 o 15 minutos, le añadimos unas hojas de albahaca picada.

Lavamos las berenjenas y las dejamos escurrir.

En una sartén con unas gotas de aceite doramos las almendras, las apartamos y en esa misma sartén con un poco más de aceite rehogamos  las berenjenas, a fuego medio, hasta que estén blanditas.

En un bol mezclamos las berenjenas con las almendras, los dos tipos de queso, el huevo, el diente de ajo picado, sal, pimienta y el resto de albahaca picada. Mezclamos todo y añadimos pan rallado hasta que la masa se pueda manejar y hacer bolitas con las manos.

En la bandeja del horno, forrada de papel de hornear, vamos poniendo las albóndigas. Si se nos pega en las manos, nos las mojamos y se hacen con más facilidad.

Horneamos las albóndigas a 180ºC durante 20 minutos. Yo apague el horno y las dejé 10 minutos mas.

Servir sobre tostas de pan con la salsa de tomate.





¡Buen provecho!